TAE y TAN. ¿Qué debemos tomar como referencia para analizar la abusividad?

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La normativa obliga a las entidades financieras a informar a los clientes y a hacer constar la TAE en distintos lugares: en los contratos, en la información previa a la contratación y en la publicidad entre otros.

¿Qué es la TAE en una financiación?: la TAE legal incluye cada vez más gastos, pero…

  • Siempre falta algún gasto que deba hacer frente el consumidor (por ejemplo los gastos de notario y registro no se incluyen en el cálculo de la TAE legal).
  • Además, hay gastos, como la contratación de productos adicionales que, aunque en teoría sean voluntarios (por lo que su coste no se incluye en la TAE), en la práctica son de contratación obligatoria.

Por otro lado, en muchos casos el cumplimiento de la norma deja mucho que desear y no se informa al consumidor debidamente de los costes del préstamo.

Hay determinados conceptos que quedan fuera de la TAE. En el caso de los créditos bancarios, no se incluyen los gastos que el cliente debe abonar a terceros, los seguros y las garantías.

En el contrato debe aparecer la siguiente información:

El importe total del crédito, que debe incluir el capital prestado más los intereses y todos los gastos que afectan al total del crédito, es decir las comisiones, seguros u otro tipo de cargas, así como las condiciones de disposición. El importe no puede modificarse salvo que las partes, de mutuo acuerdo y por escrito, acuerden lo contario sobre: T.A.E. y las condiciones en las que podrá modificarse ese porcentaje; el coste de cada cuota, el número total de cuotas y la periodicidad en la que se van a abonar; el interés de demora que se aplicará en caso de impago o retraso en el pago de las cuotas; información sobre el derecho de desistimiento y la forma en que el consumidor puede ejercerlo); si existen o no procedimientos extrajudiciales de reclamación (posibilidad de someter al arbitraje de consumo los conflictos relacionados con estos contratos) y la forma en las que el consumidor puede acceder a ellos.

Los contratos que incumplan alguna de estas condiciones están penalizados de la siguiente manera:

Si no se informa de la TAE, el consumidor está obligado a pagar únicamente el interés legal en los plazos establecidos.

Si no se especifica el importe de las cuotas ni el número de estas pero sí el de los plazos, el usuario solamente está obligado a pagar el precio al contado o el total del importe del crédito sin intereses en los plazos convenidos.

Si la falta de información es en relación a la periodicidad, el cliente debe pagar las cuotas establecidas pero no le pueden obligar a finalizar el pago antes de que termine el contrato.

El empresario y, en su caso, la entidad financiera no pueden exigir al consumidor más gastos que los que aparecen por escrito en el contrato.

Desistimiento del contrato
El consumidor puede rescindir el contrato de crédito al consumo dentro de los 14 días naturales siguientes desde que se formaliza o se reciben las condiciones del contrato, sin necesidad de dar ninguna explicación y sin que pueda ser penalizado por ello. En el plazo de 30 días, el usuario debe devolver el dinero prestado más los intereses acumulados sobre ese capital entre la fecha de disposición del crédito y la fecha de reembolso de capital.

Si el usuario decide devolver el producto adquirido a través del crédito al consumo, tiene derecho a que le reembolsen el dinero pagado hasta el momento, pero pueden cobrarle alguna penalización.

En el caso de que desee finalizar su pago antes del plazo establecido, podría tener una comisión de cancelación, siempre y cuando esté contemplada en el contrato.

Por último, cuando la contratación del crédito proporciona un servicio accesorio vinculado con el contrato de crédito, si el consumidor desiste del crédito deja también de estar vinculado a ese servicio accesorio, (por ejemplo, contratación de un seguro), por lo que tiene derecho a solicitar a la compañía el reembolso de la parte de la prima no consumida.

La TAE lo que hace es añadir a la TAN las comisiones que encarecen en nuestro caso el crédito hipotecario y anualizarlo todo para que nos permita comparar. Su contrato fija una TAE para toda la vigencia. Si el banco modifica las comisiones o añade otras está modificando TAE. El Banco de España fijó la TAE precisamente para ceñir los pagos a esa TAE y evitar desviaciones abusivas. Si no hay comisiones etc la TAN y la TAE coinciden.

TAE es la tasa derivada de incorporar en la operación financiera todos sus flujos generados, positivos (abono del préstamo) y negativos (pagos realizados). Respecto a los flujos negativos, con buena intención la Norma establece que, además de los pagos de capital e intereses, deben incorporarse otros elementos como “comisiones y otros gastos de la operación” o incluso “primas de Seguros que tengan por objeto garantizar a la entidad el reembolso de crédito”. En la práctica, en la TAE “bancaria” no solo no se incorporan todos los gastos para lograr formalizar una operación de préstamo, sino que tampoco se incluyen los costes de los productos y servicios cuya contratación la banca suele condicionar para la concesión de la financiación.

El documento vemos la TAE. Pero esa es la TAE Bancaria, que puede diferir mucho de la TAE Real, aquella que incorpora todos los compromisos que la entidad obliga a asumir.

Para calcular la TAE real, debemos aplicar a la TAE Bancaria los flujos de entrada y salida que esas operaciones generan.